Paul Valery decía que �lo esencial es invisible a los ojos� , pero aquí es la realidad la que se abre ante los ojos del espectador. Pero se trata de una realidad muy matizada por una luz que está trabajada exquisitamente. Las modelos posan a veces con espontaneidad aunque la fotografía esté muy calculada. Otras veces juegan con posturas imposibles, pero el fino trabajo de Almansa consigue acercarnos la instantánea de forma natural sin hacer sentir al público un �voyeur� indiscreto.
Muchas de las modelos son conocidas por el gran público: Pilar Rubio, Raquel Balencia, Asensio� pero éstas posan para el fotógrafo por amor al arte, porque conocen su reconocida trayectoria en el ámbito de la fotografía. Una trayectoria que se ha centrado en fotografía arquitectónica y en el desnudo, donde es una de las principales figuras del panorama actual.
Pasillos, terrazas, escaleras y hasta la suite real son los lugares elegidos para estas exquisitas imágenes. Pablo Almansa comenta durante la entrevista que su lugar favorito del hotel, donde ha estado trabajando durante en el último año, es la azotea. También se afana en explicarnos detalles ocultos de las fotografías: esos pliegues de sábana cuidadosamente estudiados en alguna imagen, ese detallismo en alguna filigrana arquitectónica del hotel, la búsqueda de lo esencial de las formas� Solamente falta tu visita al bar del Hotel Palace para descubrir esos pequeños detalles en esas grandes obras.