Montse Sanz explicó que 'los restos aportarán muchos datos en relación al estudio anatómico de los proboscidios y también de la evolución del paisaje'. Según la arqueóloga, en la Península Ibérica 'sólo hay otros dos yacimientos de esta magnitud: uno en Granada y otro en La Canonja (Tarragona)'.
El equipo de arqueólogos continúa excavando en la zona a la búsqueda de más restos. Por su parte, los restos ya extraídos se hallan en el Centro de Restauración de Bienes Muebles de la Generalitat donde serán tratadas por técnicos especializados en una tarea que puede prolongarse durante un año y que permitirá su estudio en profundidad.
Posteriormente, la voluntad del Ayuntamiento de Viladecans es la de exponer las piezas al público. 'Nos pondremos a trabajar ya en la posible creación de un centro de interpretación con las partes más importantes de la colección y que sirva para ilustrar sobre la época del Paleolítico', explicó el alcalde Carles Ruiz.