El pasado 4 de mayo Frededir J. Baur murió en el Hospicio Vitas de Cincinnati (EEUU) a la edad de 89 años.
Según diferentes medios de comunicación, su familia acató los deseos del ya fallecido inventor, y metieron en una de las famosas latas cilíndricas parte de sus cenizas, que desacansan en un cementerio de la ciudad norteamericana de Springfield.
El resto de las cenizas han sido concedidas a su nieto, depositadas en una urna.