Según un estudio de la Dirección de Evaluación de Impacto Ambiental de la Seam, esos niveles fueron detectados en muestras de agua y de peces extraídos del Paraguay, que nace en el Pantanal de Brasil, recorre un corto trayecto en Bolivia y confluye con el Paraná.
Ovidio Espínola, autor del estudio, advirtió del aumento de la concentración de mercurio 'en los niveles superiores de la cadena trófica' y aseveró que ese elemento químico 'es neurotóxico o sea ataca la salud humana, principalmente el sistema nervioso y también los órganos vitales como el riñón'.
El mercurio 'se transforma en metil, posee un compuesto orgánico, que los peces ingieren, lo que genera una acumulación en sus organismos, y en los seres que se alimentan de ellos, y lo van acumulando en mayor cantidad', subrayó Espínola.
El experto identificó dos fuentes de contaminación, una que proviene del Pantanal, en territorio brasileño, por el empleo de ese metal por parte de buscadores de oro, y otra del departamento de Guairá, centro de la región oriental de Paraguay, donde últimamente prolifera la búsqueda de metales preciosos.
Espínola también enfatizó que también contribuye el uso doméstico de las baterías chinas, que contienen mercurio muy por encima de los niveles permitidos y que en su mayoría ingresa de contrabando al país.
'La pilas que vienen de la Unión Europea y de los Estados Unidos ya no tienen mercurio en cantidades peligrosas para el ambiente y para salud', apuntó el experto.