El 'segurómetro' reproduce el cilindro de la entrada de la boca de un niño menor de 3 años (un diámetro de 31,7 milímetros) y su laringe (51,7 mm en la parte más alta y 25,4 mm en la más baja).
Si las piezas de un juguete o las partes pequeñas que se puedan desprender con facilidad del artículo entran por este cilindro o se quedan atascadas significa que el juguete no es seguro para los pequeños.
Lo mismo ocurre con el 'segurotrón', otro prototipo diseñado en metacrilato para comprobar si una pelota de juguete no conlleva riesgo de asfixia o atragantamiento para estos menores.
En este caso el 'segurotrón' es un orificio circular que reproduce el diámetro en expansión de una laringe de un niño y sirve para medir si una pelota no es segura.
Cualquier bola de juguete que atraviese esta galga sería capaz de bloquear la parte trasera de la boca o la parte alta de la garganta y, por tanto, provocar asfixia.
Estos dos prototipos, fabricados en metacrilato, se distribuirán en los centros escolares de Cantabria, sede de la Escuela Europea de Consumidores, si bien un recortable del 'segurómetro' también estará disponible en su web para todo el que desee imprimirlo y construirlo.
La directora de la Escuela Europea de Consumidores, Nieves Álvarez, ha destacado la importancia y utilidad de estas iniciativas ya que 'muchos padres y abuelos compran un juguete en función de si les gustan o no' sin tener en cuenta si éstos son o no seguros.
Además de estos dos prototipos la Escuela Europea de Consumidores ha presentado un decálogo destinado a los padres para que conozcan los requisitos de seguridad de la Unión Europea para que los juguetes no resulten peligrosos.
En él se aconseja a los consumidores comprar siempre artículos etiquetados en español con indicaciones claras si suponen riesgo para los más pequeños; que no contengan bordes cortantes, aristas o clavos y que, en caso de poder desmontarse, las piezas sean lo suficientemente grandes.
También advierte de que ningún juguete puede ser inflamable y de que se debe evitar la compra de productos fabricados en plástico, y de bolitas con diámetros inferiores a 4,3 centímetros para los menores de 3 años.
El director de la Representación de la Comisión Europea, José Luis González, ha anunciado además que este organismo comunitario ha puesto en marcha la revisión de la actual directiva de seguridad de juguetes, de 1988, con el objetivo de mejorarla e imponer nuevas y más estrictas exigencias en cuanto a seguridad.
Las autoridades españolas retiraron el año pasado 44.000 juguetes y destruyeron más de 11.000, el 80 por ciento de ellos procedentes de países asiáticos.